Florencia, la capital de la Toscana, es famosa por ser la cuna de artistas tan famosos como Leonardo da Vinci, Brunelleschi o Dante. El Renacimiento comenzó aquí antes de extenderse por toda Italia; sin embargo hay algunas curiosidades de la ciudad que solo los verdaderos amantes de Florencia conocen. Si queréis visitar todos estos lugares y no tener que coger transporte público (no es la mejor cualidad de Florencia), y además tener mayor independencia e intimidad que en un hotel, os recomiendo que alquiléis un apartamento en el centro de Florencia.

El Palazzo Vecchio se construyó encima del antiguo teatro romano de Florencia y fue, durante su larga historia, palacio de justicia, sede del gobierno de Florencia e incluso durante 1865 y 1871, sede del gobierno del reino de Italia.

El Ponte Vecchio se llama así debido a su antigüedad y en especial porque es el único que consiguió sobrevivir  los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, es un lugar de compras para turistas ya que está lleno de joyerías. Esto es así porque un tal Cosimo de Medici decidió desubicar a los carniceros que allí trabajaban para dar paso a un tipo de negocio más elegante. Sobre las tiendas había un pasadizo secreto, el Corrodoio Vasariano, que une la Galería Uffizi con el Palacio Pitti. El pasadizo fue construido para proteger a la poderosa familia Medici del pueblo florentino cuando iban de un palacio a otro. Para visitar el pasadizo, abierto al público en 1997, hay que reservar a través de la oficina de turismo.

Florencia es una ciudad perfecta para caminar, y estoy seguro de que tarde o temprano encontraréis alguna estatua de un león con la flor de lis. Estos leones son llamados Marzoccos, en honor al dios Marte (antiguo emblema de la ciudad) e incluso los soldados florentinos eran llamados marzoccheschi. El más conocido de estos leones se encuentra en el museo Bargello y fue esculpido por Donatello.

He vivido durante cierto tiempo en Barcelona como para saber que la noche de San Juan es un orgullo para todos los catalanes. La gente se reúne en sus casas o en la playa para tirar petardos y fuegos artificiales, hacer barbacoas y por supuesto brindar con cava. Sin embargo, hay una tradición en Florencia que me llamó la atención. Es uno de los santos más celebrados en la ciudad, solo superado por Sant Jordi y la Mercé. El día 24 de junio, se juega el «Calcio Storico» o “Calcio Fiorentino”.Es una especie de fútbol donde los jugadores van disfrazados con los colores de los diferentes barrios de la ciudad, San Juan es el»Verdi» («verde»), Sta. Maria Novella es el «Rossi» («rojo»), Santo Spirito es el «Bianchi» («blanco») y Santa Cruz es el «azzurri» («azul»). El torneo cuenta con semifinales y la final, que se juega el día 24. El premio no es monetario, es un ternero que se comerá en el banquete, pero el simple hecho de ganar es un honor para todos los participantes.

Lucas.